lunes, 27 de febrero de 2017

La posverdad de la causa saharaui, en el 41 Aniversario de la proclamación de la RASD

Si hay un ejemplo de posverdad (1) es lo que viene aconteciendo en la “causa saharaui” desde hace décadas; cuya onda expansiva, con epicentro en Rabuni, alcanza a varios continentes, y tanto en los Campamentos como en España hace auténticos estragos.
Ahora, cuando la simplificación maniquea de los relatos, auténtica espina dorsal de los populismos de distinto signo, está logrando dividir a las sociedades, enfrentando a unos sectores de la población con otros, empieza a cundir la alarma a la vista de la naturaleza belicista, autoritaria e inquisitorial de los lideres emergentes. 


Mientras, en la sociedad saharaui el reloj de arena permanece detenido, y en el aislamiento de la hamada apenas llegan ecos de los principios y valores que inspiran la moderna gobernanza, de los nuevos retos que tienen que abordar los sistemas democráticos, o de la pugna del Derecho por seguir ofreciendo un marco de libertades y garantías en un mundo global. Nuestra sociedad con una fuerte impronta tradicional se acomoda sin desgarros en el inmovilismo político y social y se inhibe bajo los efectos narcóticos de la propaganda oficial, la carencia total de oportunidades y la predestinación de la providencia divina.
La posverdad de la causa saharaui, unida a la situación de inmovilismo de un pueblo que fue nómada, hace que la herrumbre vaya cubriendo las expresiones políticas de un movimiento de liberación convertido en nomenklatura, que según ha ido patrimonializando las instituciones y sus recursos, ha ido perdido la mayor parte de su capital político fundacional, viéndose obligado a admitir a los nuevos socios: los imanes y sus fieles, que además del sagrado Corán disponen de importantes recursos foráneos.
Si la posverdad en las sociedades occidentales está generando tensiones sociales, desajustes institucionales y deterioro de la legitimidad, en el caso de la población saharaui ha logrado suspender en el vacío su devenir político.

Lehdía Mohamed Dafa
27 febrero 2017

(1) "Relativo o referido a circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales" Diccionario Oxford

martes, 31 de enero de 2017

Marruecos nuevo miembro 55 de la Unión Africana. ¿Y ahora qué?

Después de una intensa actividad diplomática Marruecos ha logrado incorporarse a la Unión Africana rectificando la política que le llevó a retirarse de la predecesora Organización para la Unidad Africana (OUA) en 1984, como reacción a la admisión de la RASD en ésta.

Marruecos vuelve a la Unión Africana con el voto favorable de 39 de los 54 Estados miembros de la organización y después de renunciar (al menos de momento) al intento de que la RASD sea excluida de dicho organismo.


Las declaraciones de los responsables políticos no han tardado en llegar a los titulares de los pocos medios que prestan atención al conflicto. Como suele ocurrir cada vez que la política del Polisario sufre algún revés, la incorporación de Marruecos a la UA se está tratando de presentar como una victoria del F. Polisario, a pesar de que hace solo escasos días la apuesta era por tratar de impedir la entrada y el propio presidente B. Gali ha hecho una gira previa a la cumbre por varios países africanos buscando alianzas.

Según Abdelkader Messahel, ministro argelino de asuntos africanos y magrebíes, se trata de una victoria del pueblo saharaui, porque Marruecos se incorpora como el miembro 55, mientras que la RASD es un miembro fundador. Además Marruecos habría tenido que aceptar los términos del Acta de Constitución de la Unión Africana. Y por otro lado, África, se dice, necesita estar unida para imponer su voz en el mundo, y la incorporación de Marruecos a la Unión Africana fortalece dicha unión.

Según Mohamed Salem Salek, ministro de exteriores saharaui, que repite frase por frase las palabras del anterior (lo cual no deja de ser significativo) también se trata de una victoria diplomática para el pueblo saharaui. Remarcando que la RASD misma ha aceptado la incorporación de Marruecos (lo cual parece todavía mas increible), que tendrá que sentase al lado de la RASD, miembro de pleno derecho en la UA y tendrá que acatar el Acta africana sin condiciones, respetando la soberanía y las fronteras, (la Carta en su artículo 4 recoge el respeto a las fronteras en el momento de lograr la independencia, lo que pudiera prestarse a complejas interpretaciones en el caso del Sáhara Occidental) y sin injerencia en los asuntos internos de los Estados miembros. الي خبطتو ايدو لا توجعو

En cuanto a la representante marroquí en el Parlamento Africano, Amina Malainin, en declaraciones a Aljazeera, dice que Marruecos es un país estable que está encabezando las reformas democráticas y realizando importantes inversiones en África, y logrará convencer a la Unión Africana para aislar a la RASD, a la que no reconoce ni la ONU, ni la Liga Árabe, ni la Organización de Cooperación Islámica. Otros analistas marroquís señalan que la incorporación de Marruecos a la Unión supone que el contencioso del Sahara, entra en su última fase, en la que se acabará imponiendo inexorablemente el Plan de Autonomía propuesto por Marruecos.

Desde mi modesto punto de vista la iniciativa de Marruecos pretende un doble objetivo: por un lado, trasladar las negociaciones con el Polisario de Naciones Unidas a la Unión Africana “rebajando” el conflicto a una escala regional, y por otro, desde dentro de la Unión, arrinconar al Polisario hasta convertirlo en irrelevante en el único foro donde parecía contar con un cierto predicamento. No habría que descartar que Marruecos ya haya pactado con algunos de los principales países del continente los siguientes pasos en dichas estrategias.

Otro aspecto a tener en cuenta es por qué se produce ahora este cambio de posiciones. Parece que Marruecos ha elegido un momento en que la debilidad del gobierno y la economía argelina propiciaba el logro de sus objetivos. Dicha debilidad no solo se proyecta sobre la causa saharaui sino que representa un factor de riesgo y una amenaza para la estabilidad de la región. 

Resulta curioso que la mayoría de los comentarios y análisis de los saharauis y nuestros aliados pongan el acento en las obligaciones que contrae Marruecos al entrar en la Unión olvidando las obligaciones que, como consecuencia, tendrá que asumir la RASD con el nuevo Estado miembro. Me limitaré a señalar la que establece el articulo 4 f: la prohibición del uso de la fuerza o la amenaza al uso de la fuerza entre los Estados miembros de la Unión. ¿Les suena eso de la vuelta a las armas?

Por último, y aprovechando que hoy el diario “El País” publica un oportuno artículo de opinión de Félix de Azúa sobre la mentira como arma política a partir del pensamiento de Hannah Arendt, me voy a permitir una cita, que creo que viene al caso: “Cuanto más totalitario es un Estado, mayor uso hace de la mentira factual. En consecuencia, sus informaciones carecen de crédito, aunque las celebren millones de tuits… Los Estados totalitarios mienten a sus súbditos para salvar a la patria…”

Lehdía Mohamed Dafa

31 enero 2017

martes, 3 de enero de 2017

Héroes Anónimos

por ABDALAHI SALAMA MACHNAN
02.01.17

¿Que habrá sido, de aquellas personas que admiramos o reverenciamos?.

Los pasajes más emocionantes se reservan para los momentos agradables. Recordar a aquellos héroes anónimos me transporta automáticamente a los años de la inocencia, luego a los años de divina juventud. A veces cuando la nostalgia me acecha, decido rebobinar en mis recuerdos esperando encontrar o saber algo de aquellos héroes anónimos. Aquellos que en un determinado tiempo nos han llenado el vacío que agrietaba nuestras almas. Tiempos canallas son los que vivimos hoy en día, en los que nadie se acuerda de ellos. Vivimos en un mundo frenético, dónde la máxima es intentar hacer más en menos tiempo, la inapetencia y el olvido se han instalado en nuestras vidas.

Sacrificamos la calidad en aras de la cantidad; la elegancia, el estilo y la reflexión parecen sucumbir a las prisas de esos tiempos canallas. Hoy, después de largos años, he decidido derramar esta tinta en recuerdo a aquellos héroes anónimos, hombres sencillos que han librado titánicas batallas en la formación de muchas generaciones de Saharauis. Hombres, que nos retrotraen en el tiempo a un pasado señorial y brillante. Esos hombres son los que nos acompañaron durante muchos años en Cuba, como monitores, padres, guías, consejeros y protectores. Sentir gratitud en la vida, demostrar agradecimiento hacía aquellos que nos dieron una mano, es algo que habla bien de uno mismo; es un gesto hacia nuestros pares que nos han dado su apoyo en dificultosos momentos. Recordarlos es rescatar parte de nuestra memoria histórica. Esos héroes anónimos tienen nombres y apellidos:
HABIB MOHAMED FAKALA, ABDELHAY MOHAMED, EHMUDI MOHAMED EMBAREK LEBSIR, MOHAMED BACHIR EHMEDNAH, ABDELMAYID NAJLI (BARURA), LUALI MAMUN EHNIN, MULAY AHMED LEBSIR, FADLI ALI CHEIN, MAHYUB MUEISA (que en paz descanse), BEIBAT CHEJ WELD EHUEIDI, ABDALA MULAY MOHAMED, BOMBA CHADAD, ABDALAHI ABDERRAHMAN, JATRA LILI, HAMMA BACHRI, MUSTAFA SALEK DAH ZAMIT, MAHMUD BACHIR ALEM, CHEJ SIDI ABDALA, HAMADA EMHAMED OMAR, BRAHIM BEIHA, ABDALA LEJLIFA EREIGAS, HABIB BULAHI FADEL, AB.BA NOUCHA, SULEIMAN HUSSEIN, MOHAMED LAMIN GAJBAL, BAMBA EMBAREK ALI, SAID FEKU, LEFQUIR MAMUNI ZEIN, ALI BRAHIM OMAR (AHLI), AHMED HAMUDI, BAMBA CHARGUI, HAMUDI MOHAMED SALEM ALEIA, MOHAMED CHADAD BRAHIM, MOHAMED SIDAHMED (EL KORNETI), ALAL BUDAH, BRAHIM HUSSEIN BAHÍA (BAH), HAMADA BATI GREIFA, BACHRI BABA ADA.A, SABUTI (que en paz descanse), SIDATI, NEMA, MA-ANA.
Recordar a cada uno, — como eran en aquel entonces en su quehacer diario—, es premiar a sus bondades y a sus virtudes. No me pregunten cuál ha sido mejor, pues entre todos se complementaban. Han servido con entrega y dedicación.

A modo anecdótico, con HABIB MOHAMED FAKALA guardo con mucho cariño, un imborrable recuerdo. Trabajaba yo en aquel entonces por las mañanas en la radio local del Instituto Preuniversitario (IPUEC #5); el reloj marcaba las siete de la mañana, hora en la cual empezábamos a emitir nuestro programa matinal, que duraba hasta las nueve, buscábamos una segunda alternativa entre los programas convencionales de la televisión estatal cubana. Nuestro programa matinal combinaba contenidos musicales (canciones saharauis de perfil revolucionario) con la información, las efemérides y los concursos. Entre las noticias se destacaban las que nos llegaban del Sahara sobre la situación del conflicto. También poníamos énfasis en las informaciones de ámbito local.

En una de aquellas mañanas, en aquel diminuto y acogedor espacio, empecé a enchufar cables, probar sonidos, conexiones, comprobar la línea del micrófono, etc..; empezaba la cuenta atrás para la salida al aire del programa matinal de la radio, activé la tecla ON de encendido: ¡Saludos matinales! Buenos días radioyentes, aquí estamos un día más en la onda, son las siete de la mañana en todo el archipiélago cubano. Acto seguido accidentalmente, toqué un botón que no correspondía y terminé por sintonizar una frecuencia de la radio Siboney, y en aquel momento tenían en su repertorio de programa musical a unas baladas en inglés. No entendía ni la letra ni el contenido, pero era una música sumamente preciosa, preso de los nervios por no saber apagar aquello porque estaba al aire y toda la escuela lo estaba escuchando, cuando de repente apareció HABIB, pegando puñetazos al vidrio de la ventana del habitáculo, dando señales de que apague eso y que salga. Lo consideraron una falta leve, tuve una sanción de un mes lejos de mi habitáculo y los micrófonos.

Con el tiempo, terminé por agradecer muchísimo aquella sanción, porque descubrí que aquella lírica que sintonicé accidentalmente en la radio Siboney, correspondía a Bruce Springsteen, y que aquella canción se llama “Hungry Heart” corazón hambriento. Con los años, me convertí en un indiscutible admirador, coleccionando al completo la música, de este gran cantante y compositor estadunidense. Apodado a menudo THE BOSS (El jefe).


En Marzo del año 2016, veinticuatro años después, fortuitamente me encontré con HABIB en el aeropuerto de Tinduf. La misma elegancia, exquisito en el trato, la misma ternura paternalista. Nos fundimos en un cálido abrazo, mi corazón bombeó sangre de tanta emoción. En aquel largo abrazo, me pareció escuchar de fondo la banda sonora del BOSS “Hungry Heart”. Para mi HABIB era y es el autentico padre, el autentico y venerado BOSS. Hay cosas, en fin, que nunca cambian.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Trump versus Hillary. Alimentando sueños, tragando decepciones.

Muchos saharauis, como otros ciudadanos de la aldea global, no paran de expresar sus opiniones y bromas sobre Donald Trump y su triunfo en las elecciones a la Presidencia de los EEUU. Un primer balance de sus comentarios en las redes sociales sería el entusiasmo con que celebran la derrota de la candidata demócrata Hillary Clinton, dado el apoyo que siempre brindó al monarca marroquí.
Los saharauis, casi sin distinción, incluido el difunto presidente Mohamed Abdelaziz, recibimos con alborozo y esperanzas la llegada de Obama a la Casa Blanca, creímos que un presidente como Obama, afroamericano y musulmán en su juventud, era nuestra oportunidad para encontrar una solución al conflicto que respetase nuestros derechos. Poco a poco nuestras esperanzas se fueron desvaneciendo, el proceso de negociaciones siguió estancado y fuimos constatando como las razones de Estado se acaban imponiendo a la biografía y personalidad de un presidente, incluso en el caso de Obama. Y todo ello sin contar la indignación que producían noticias como que la Casa Real marroquí había “donado” 12 millones (28 según otras fuentes) de dólares a la Fundación Clinton, ¿pago por servicios inconfesables? ¿Como no iban a alegrarse los saharauis de la derrota de la ex Secretaria de Estado de Obama?.
Pero, ¿y Trump? ¿Qué sentimientos albergar ante la victoria de Trump? ¿Cómo puede ser para nuestra causa? 


La respuesta a estas preguntas revela una cierta confusión por parte de los saharauis que están expresando sus opiniones. Van desde los que se suman al carro de los insultos por el declarado anti-islamismo del nuevo Presidente, a los que muestran un tibio entusiasmo especulando con los nombres de John Bolton o Newt Gringich como potenciales Secretarios de Estado. El primero ayudante, en su día, del histórico James Baker, el enviado especial que mas cerca estuvo de encontrar una solución al conflicto del Sahara, y el segundo, senador por Tennesse, del que se conocen sus declaraciones sobre la necesidad de encontrar una solución definitiva al conflicto. Pero buscar un soplo de esperanza en estas especulaciones o en algún detalle o información mínima pone en evidencia la extrema vulnerabilidad de nuestra posición, y que las esperanzas se derivan de la dependencia de la posición de las grandes potencias y de modo especial de EEUU. 
Tampoco faltan las ideas pintorescas, como las de aquellos saharauis, que empatizan con un personaje “echao pa lante”, machista hasta lo soez, que desprecia a la clase política en una peligroso deslizamiento o identificación de ésta con el marco democrático y que alimenta los peores sentimientos hacia los extranjeros. En cuanto a los que apuestan por el “cuanto peor, mejor” o creen ver en el ascenso de Trump la etapa terminal del imperialismo y una oportunidad para sus delirios de asaltar palacios o destruir pentágonos, no creo que merezcan mayor atención.
Hay una gran coincidencia en que Donald Trump va a soltar lastre en cuanto a su presencia internacional, lo que pudiera favorecer, en ausencia del "sheriff", el recrudecimiento de conflictos regionales latentes como el del Sahara, incluyendo en él la rivalidad de Argelia con Marruecos, o activos como el de Siria. Por tanto: menos atención, si cabe, a un declarado "conflicto menor" y mas riesgo de tensiones e inseguridad en la región.
Tampoco se podría descartar dado el carácter imprevisible del Sr. Trump algún episodio de desentendimiento con la corte de Mohamed VI, cuya diplomacia cuando se les contraría o se sienten desairados, brilla por su ausencia.
Todo, menos considerar que este Presidente pueda adoptar una posición constructiva, seria y comprometida con nuestros derechos como pueblo para impulsar una solución definitiva o cuando menos duradera, que favorezca la seguridad y desarrollo del Occidente del Magreb, que no olvidemos es la frontera sur de España y la UE.

Lehdía Mohamed Dafa
13 noviembre 2016


domingo, 2 de octubre de 2016

Alguergarat. La Paz y las Mujeres saharauis

El incidente en Alguergarat ha disparado la tensión bélica en el Sahara. Marruecos violando los acuerdos de alto el fuego y de forma unilateral inicia, en territorio bajo control del F. Polisario, la construcción de una carretera en la región fronteriza de Alguergarat, con el propósito, según su versión, de controlar el flujo de mercancías y personas que cruzan la frontera para impedir la entrada de yihadistas provenientes del Sahel. El F. Polisario se dirige a Naciones Unidas para que paralice las obras y obligue a Marruecos a retirarse, al tiempo que despliega sus unidades militares en las proximidades. Hay que confiar que la intervención de Naciones Unidas sea una eficaz barrera de contención entre las tropas marroquís y saharauis que en este momento siguen apostadas frente a frente a menos de un kilometro.





A muchos saharauis la rápida respuesta de las unidades militares del F. Polisario les ha devuelto la moral de antaño. Pero mas allá de los estados de ánimo, desde el punto de vista de la paz, como un bien universal, la situación hoy es mas preocupante. Cualquier mínimo incidente o acciones propagandísticas en clave interna pueden derivar en un enfrentamiento bélico de consecuencias dramáticas e impredecibles. Cuanto mas acuartelados estén los ejércitos, en tareas de seguridad y auxilio a la población, tanto mejor.   

Hace unos días el gobierno de Colombia y las FARC firmaron un acuerdo que ponía fin a una guerra de mas de cincuenta años. Quizás haya quien no sepa el papel crucial que han jugado las mujeres en el proceso de paz en Colombia; así como en otros países como Guatemala, Liberia o Irlanda del Norte, pero lo cierto es que cuando las mujeres se han incorporado como un actor directo en las negociaciones o participando en los procesos, a través como en el caso de Colombia de una Subcomisión de Género, han introducido una visión innovadora que pone el acento en los derechos humanos, el acceso a recursos económicos básicos, protección de la mujer de cualquier tipo de violencias o desigualdades, garantías jurídicas y empoderamiento de las mujeres.


No por casualidad Naciones Unidas ha aprobado la Resolución1325 sobre Mujeres Paz y Seguridad donde se “insta a los Estados Miembros a velar por que aumente la representación de la mujer en todos los niveles de adopción de decisiones de las instituciones y mecanismos nacionales, regionales e internacionales para la prevención, la gestión y la solución de conflictos”  y se “pide a todos los que participen en la negociación y aplicación de acuerdos de paz que adopten una perspectiva de género, en que se tengan en cuenta y se incluyan, entre otras cosas: a) Las necesidades especiales de las mujeres y las niñas durante la repatriación y el reasentamiento, así como para la rehabilitación, la reintegración y la reconstrucción después de los conflictos; b) Medidas para apoyar las iniciativas de paz de las mujeres locales y los procesos autóctonos de solución de conflictos y para hacer participar a las mujeres en todos los mecanismos de aplicación de los acuerdos de paz; c) Medidas que garanticen la protección y el respeto de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, particularmente en lo relativo a la constitución, el sistema electoral, la policía y el sistema judicial”

Las mujeres saharauis tenemos el respaldo de esta Resolución para exigir nuestra participación directa en las negociaciones entre Marruecos y el F. Polisario; así como en la supervisión de las actuaciones de la MINURSO.

Las mujeres hemos demostrado a la largo de la historia que somos un actor de paz. Hay un potente movimiento feminista que se ha significado como tal, véase la organización centenaria WILPF, a la que me honro pertenecer. Ninguna mujer saharaui puede permitir que bajo ningún concepto se contemple la guerra nuevamente como solución.

No debemos aceptar un papel subordinado, ni ser un apéndice de ninguna organización por muy representativa que sea. Tenemos que ir organizándonos autónomamente para exigir que el enfoque de género, que nuestros puntos de vista como mujeres tengan el mismo peso que nosotras soportamos, y sobre todo para exigir una participación directa y activa como la mejor garantía de avanzar en la paz y seguridad en el Sahara Occidental.

Lehdía Mohamed Dafa
1 de octubre de 2016